Del acceso digital a las competencias profesionales cómo aplicar la tecnología al empleo

Cómo La Taska, una de las entidades seleccionadas a través de la Community Impact Call, ayuda a jóvenes a aplicar la tecnología en contextos profesionales como parte de itinerarios más amplios hacia la autonomía y el empleo.
Los jóvenes pueden utilizar dispositivos digitales a diario, pero esto no significa necesariamente que cuenten con las competencias requeridas en un entorno profesional. Redactar un documento, trabajar con una hoja de cálculo, gestionar el correo electrónico o solicitar un empleo en línea requieren otro tipo de confianza y autonomía digitales.
Esta es la brecha que La Taska busca reducir mediante el proyecto seleccionado en el marco de la Community Impact Call de Konecta Foundation.
Fundada en 2014, Associazione La Taska ETS trabaja con niños, jóvenes y familias en situación de vulnerabilidad en el sur de Milán. Su modelo combina la atención a menores con un acompañamiento a más largo plazo para ayudar a las familias a construir una mayor estabilidad, autonomía y capacidad educativa.
Dentro de este enfoque más amplio, la preparación para el empleo desempeña un papel importante. El proyecto proporciona a los jóvenes participantes formación práctica en herramientas profesionales como Word, Excel, PowerPoint y correo electrónico. De este modo, pueden desarrollar competencias útiles para preparar un currículum, buscar oportunidades y participar en procesos de selección.
Utilizar tecnología a diario no equivale a tener competencias digitales profesionales
El proyecto aborda una idea equivocada que también resulta relevante para empresas y entidades de formación: utilizar un teléfono móvil con frecuencia no se traduce automáticamente en competencias digitales aplicables al entorno laboral.
Muchos jóvenes se desenvuelven con facilidad en aplicaciones y redes sociales, pero han tenido pocas oportunidades de utilizar las herramientas estructuradas que siguen siendo habituales en numerosos puestos de trabajo. Esto puede crear una barrera adicional para el empleo, especialmente entre quienes ya afrontan desventajas sociales o educativas.
El enfoque de La Taska va, por tanto, más allá de enseñar a utilizar un ordenador. La formación forma parte de un itinerario más amplio hacia la autonomía y el empleo, conectando el aprendizaje técnico con un objetivo práctico.
Los participantes pueden incorporar competencias reconocibles a sus currículums, presentar candidaturas de forma más autónoma y afrontar los procesos de selección con mayor confianza. Para las empresas, esto significa encontrar candidatos mejor preparados para responder a los requisitos digitales básicos del entorno laboral.
Aprender a aplicar la tecnología en el trabajo
El programa no se centra únicamente en explicar cómo funcionan las herramientas digitales, sino también en enseñar a utilizarlas en contextos profesionales reales.
Los participantes aprenden a emplear la tecnología para realizar tareas habituales en el trabajo: redactar y dar formato a documentos, organizar información en hojas de cálculo, preparar presentaciones, comunicarse por correo electrónico y gestionar candidaturas en línea.
Esta distinción es cada vez más importante, ya que la tecnología está integrada en prácticamente todos los puestos y sectores. Incluso las posiciones iniciales suelen exigir que los candidatos sepan utilizar plataformas digitales, comunicarse a través de distintos canales y adaptarse a nuevas herramientas y procesos.
El desarrollo de estas capacidades puede facilitar el acceso a una mayor variedad de oportunidades y ayudar a los participantes a incorporarse al entorno laboral con más confianza y autonomía.
El proyecto también establece una base para continuar aprendiendo. Las herramientas específicas evolucionan, especialmente a medida que la inteligencia artificial y la automatización transforman las tareas cotidianas. Sin embargo, la capacidad de comprender, aplicar y adaptarse a la tecnología en el trabajo seguirá siendo esencial.
Integrar las competencias en un itinerario de apoyo más amplio
Una de las características más relevantes del proyecto es la forma en que la formación complementa el trabajo que La Taska ya desarrolla.
La formación independiente puede resultar útil, pero no siempre aborda las circunstancias que impiden a una persona completar un curso o transformar los nuevos conocimientos en oportunidades de empleo. Al integrar las competencias digitales en un itinerario de apoyo ya establecido, La Taska puede conectar el aprendizaje con las necesidades individuales y los objetivos a largo plazo de los participantes.
Este enfoque ofrece un aprendizaje útil para otras entidades sociales: las iniciativas de empleabilidad pueden ser más eficaces cuando las competencias técnicas no se tratan como una intervención aislada, sino como un componente de un proceso más amplio que incluye orientación, continuidad y apoyo personal.
La financiación de la Community Impact Call permite a La Taska adquirir la tecnología necesaria y poner en marcha el programa formativo. El proyecto también permite probar cómo puede integrarse un módulo estructurado de competencias digitales profesionales en los itinerarios de apoyo existentes.
Esto incluye analizar qué competencias son más relevantes para los participantes, cómo adaptar la formación a diferentes niveles iniciales y hasta qué punto pueden aplicar lo aprendido a tareas prácticas, como preparar documentos, gestionar el correo electrónico y completar solicitudes de empleo en línea.
La experiencia puede utilizarse posteriormente para mejorar los contenidos y la metodología, así como para valorar si el módulo puede ofrecerse a otros grupos o adaptarse por parte de entidades que trabajan con jóvenes que afrontan barreras similares para acceder al empleo.
Qué pueden aportar las empresas más allá de la financiación
La colaboración aporta valor desde las primeras fases del proyecto. El trabajo con Konecta ayuda a La Taska a reforzar sus capacidades internas y revisar la estructura del programa.
Además de financiación, las empresas pueden aportar conocimiento sobre los procesos de selección, las competencias requeridas en el mercado laboral y el uso real de las herramientas tecnológicas en entornos profesionales. También pueden ayudar a las entidades sociales a comprender cómo evolucionan las funciones iniciales y qué capacidades resultan más relevantes para las personas que buscan su primera oportunidad laboral.
Las entidades sociales, por su parte, aportan su conocimiento de las personas, de sus circunstancias y de las barreras que condicionan su acceso a la formación y al empleo.
La combinación de ambas perspectivas puede ayudar a diseñar programas más conectados con las necesidades del mercado laboral sin perder la atención individual que requieren los participantes.
Evaluar la aplicación práctica de las competencias digitales
El proyecto representa para La Taska un primer paso en una nueva área de trabajo. Su valor no depende únicamente de impartir formación, sino de comprobar si los participantes pueden aplicar lo aprendido en situaciones concretas.
Entre los resultados que pueden observarse se encuentran la capacidad de preparar un currículum, gestionar candidaturas de manera independiente, comunicarse profesionalmente y utilizar herramientas digitales para completar tareas habituales en el trabajo.
Centrarse en estos resultados prácticos permite ir más allá del número de personas que completan una formación. También ayuda a entender qué contenidos funcionan, qué apoyos adicionales necesitan los participantes y cómo puede mejorarse el programa.
Este enfoque resulta especialmente relevante para las entidades sociales y los financiadores que buscan evaluar la relación entre formación, autonomía y acceso al empleo.
Convertir el acceso a la tecnología en acceso al empleo
Disponer de un dispositivo o de conexión a internet no garantiza por sí solo la inclusión digital. Tampoco garantiza que una persona pueda utilizar la tecnología con confianza en un proceso de selección o en un entorno profesional.
Para que el acceso digital contribuya a la empleabilidad, debe ir acompañado de oportunidades para practicar, comprender el contexto de uso y recibir apoyo cuando surgen dificultades.
Este es uno de los aprendizajes centrales del proyecto de La Taska. La tecnología se convierte en una herramienta de inclusión cuando las personas pueden aplicarla a objetivos concretos y relevantes para su vida.
El proyecto también muestra cómo una formación digital específica, integrada en un itinerario de apoyo más amplio, puede ayudar a transformar el acceso a la tecnología en acceso al empleo.
Ese énfasis en los resultados prácticos es un elemento central de la Community Impact Call. Al conectar a entidades locales con los recursos y conocimientos disponibles en Konecta, el programa apoya soluciones que responden a necesidades identificadas y que pueden generar aprendizajes útiles para un ecosistema más amplio.
Para La Taska, el proyecto supone la entrada en una nueva área de actividad. Para otras entidades y empresas, ofrece un ejemplo de cómo la formación digital orientada al empleo, integrada en un proceso de acompañamiento más amplio, puede contribuir a que los jóvenes se acerquen al mercado laboral con mayor autonomía y preparación.
Preguntas frecuentes
¿Qué son las competencias digitales profesionales?
Son las capacidades prácticas necesarias para utilizar la tecnología en un entorno de trabajo. Incluyen redactar y dar formato a documentos, trabajar con hojas de cálculo, preparar presentaciones, gestionar el correo electrónico y completar solicitudes de empleo en línea.
¿Por qué necesitan los jóvenes una formación digital específica para el empleo?
Utilizar con frecuencia teléfonos móviles, aplicaciones o redes sociales no implica dominar las herramientas empleadas en un contexto profesional. La formación digital orientada al empleo ayuda a aplicar la tecnología a tareas estructuradas, procesos de selección y responsabilidades laborales cotidianas.
¿Cómo apoya La Taska la empleabilidad de los jóvenes?
La Taska integra la formación digital práctica en un itinerario más amplio de apoyo a jóvenes y familias en situación de vulnerabilidad. Este enfoque conecta el aprendizaje técnico con la orientación personal, la continuidad del acompañamiento y los objetivos de autonomía y empleo a largo plazo.
¿Qué aprenden los participantes en el proyecto?
Los participantes desarrollan competencias prácticas en herramientas como Word, Excel, PowerPoint y correo electrónico. También aprenden a preparar un currículum, buscar y solicitar empleos en línea, organizar información y comunicarse en un contexto profesional.
¿Cómo apoya Konecta Foundation esta iniciativa?
Konecta Foundation apoya el proyecto a través de la Community Impact Call. Su contribución facilita el acceso a la tecnología y a los recursos necesarios para la formación, además de ayudar a La Taska a integrar un módulo estructurado de competencias digitales profesionales en sus itinerarios de apoyo.
¿Qué pueden aprender otras entidades sociales de este enfoque?
El proyecto muestra que la formación en competencias digitales puede resultar más eficaz cuando forma parte de un itinerario de apoyo más amplio. Combinar conocimientos técnicos con orientación y acompañamiento personal ayuda a trasladar el aprendizaje a resultados prácticos relacionados con el empleo.
¿Cómo pueden contribuir las empresas a los programas de empleabilidad juvenil?
Además de aportar financiación, las empresas pueden compartir conocimientos sobre selección, tecnología aplicada al trabajo, evolución de las competencias y prácticas profesionales. Combinadas con la experiencia comunitaria de las entidades sociales, estas capacidades pueden hacer que las iniciativas de empleo sean más relevantes y eficaces.


















